y hoy aquí sentada me doy cuenta de que los niños que me demoraron son ya ancianos,y que millones de hojas de ciprés formaron una alfombra de hojas secas sobre la plaza.


2 comentarios:

Manos de felpa dijo...

la nostálgia llega cuando menos la esperamos...

Juan Antonio dijo...

Noviembre mece melancolías envueltas en hojas doradas, quebradizas.

Qué bello tu espacio. Un abrazo.