" Alguien me dijo una vez que el deseo no había que esperarlo como sí fuera a venir infaliblemente, que tampoco desesperara como sí no hubiera de venir nunca. Que necesitaría el deseo sí tenía displicencia de no tenerlo, pero cuando no sintiera la inapetencia por su ausencia, entonces, ya no lo necesitaría. Me dijo un día, que sí al despertarme la ansiedad seguía atenazándome, tratara de leer en el techo que el deseo no se crea ni se destruye, sólo cambia de apariencia, sólo cambia de nombre. "

6 comentarios:

Lele dijo...

preciosa!

Noelplebeyo dijo...

impactante

valnouveau dijo...

me encanta!

La chica de las sonrisas prestadas dijo...

Claro, y cuando menos te lo esperes, volverá a aparecer, aunque como dices tú, con otro nombre.
Un beso!

patricia piruletadecorazon dijo...

me encanta
como va esa mursiya lustrada?(:
un beso!

Ana dijo...

Y sí, el deseo va cambiando para cada uno de nosotros. Necesitamos de él tanto como el aire que respiramos. Respiremos deseo entonces!!
Besos!!